
Un momento geológico posible. Hace millones de años, durante una glaciación, durante la cual las costas estaban a cientos de kilómetros de donde se sitúan hoy en día, el Mediterráneo sufre una de sus cíclicos desecamientos ya que los aportes de agua de los ríos y el cierre de su entrada de agua marina por el Estrecho no son suficientes para mantener su nivel de agua.
Imagen de la península Ibérica en un momento en el cual el Mediterráneo no existía. Un periodo glacial había hecho bajar las aguas a nivel global y el impacto entre Europa y África había cerrado la entrada de aguas a la cuenca mediterránea. El Mare Nostrum se secó, dejando un suelo salino y arenoso. Una posterior elevación del nivel del mar provocó que volviera a anegarse de manera abrupta, prácticamente -en términos geológicos-, cataclísmica.
Muchos millones de años después y de manera esta vez totalmente cataclísmica, el agua marina pasaría también al Mar Negro (Antiguamente denominado Mar Muerto), que era una zona pantanosa regada por los ríos que la nutrían. Este hecho podría haber dado origen al Neolítico, dado que al desplazar a los humanos que vivían en las zonas pantanosas de la antigua cuenca caucásica hacia otras áreas aledañas, produjo la expansión de sus técnicas de cultivo a otras áreas, obligándoles además a cambiar y desarrollar mejor y mas eficientemente dichas técnicas para adaptarlas a nuevos entornos y ecosistemas. Este suceso cataclísmico de inundación seria el que pudiera dar origen a la leyenda de una gran inundación, presente en diversas culturas humanas.

Paisaje gaditano de hace millones de años (área de Medina)
Hace millones de años en el territorio caditano -y mas allá de él-, fué lecho marino o zonas pantanosas. El choque entre Europa y África produjo fuertes elevaciones del terreno, y hasta altas montañas de nieves perpetuas sin duda. La erosión convirtió aquellos altos picos en montañas menores. Los restos erosionados se depositaron en el valle, formando extensas llanuras, marismas, ondulantes territorios...
ULTIMAS TRANSFORMACIONES
La línea de costa del pasado no era como la conocemos hoy. La acción de la naturaleza y la del hombre la han configurado como esta hoy en día, pero antiguamente las cosas era bien distintas. Las llanuras que jalonan la costa en torno a Jerez fueron fondo marino. En épocas pretéritas los ríos locales eran mas caudalosos y su acción erosiva mas potente, aportando al suelo de estas áreas mucho material. La erosión de la lluvia de zonas lejanas bajaba materiales, el río al llegar a estas zonas tan llanas y de cauces tan poco profundos y lentos depositaban los lodos, tierras y barros, saturando su fondo y permitiendo posteriormente que el viento y la vegetación acabaran por convertirlo en marismas y esteros primero y en llanura seca después. De esta forma la línea de la costa se iba alejando paulatinamente más y más.
El Guadalquivir, por ejemplo, desembocaba en Coria del Rio, y donde hace 3000 años aC formaba un delta. Toda la llanura desde Coria hasta Sanlucar de Barrameda era pues un estuario fluvial navegable. Jerez mismo tenia la línea del litoral, bien representado en su escudo con sus azules ondas marinas, prácticamente a las puertas.
El desecamiento progresivo de esta zona se podría deber a una reducción del caudal de los ríos debido a un cambio climático progresivo cuyas consecuencias fueron una reducción de precipitaciones. Tal vez relacionado con la tala de los árboles, atraedores de lluvia gracias a las bacterias que su transpiración libera al aire y que sirven de núcleo para la formación gotas de lluvia. Por otra parte, sin masas boscosa, la erosión superficial es mas espectacular y los rios llevan mas materiales, lo que pudo acelerar la saturación. Unido a esto se produjo una disminución del nivel marino en unos dos metros, lo que en terrenos llanos significa muchísimo. Otro fenómeno: las corrientes marinas que crean flechas de arena, iban cerrando el estuario, impidiendo un mayor flujo de corrientes, ralentizando mas aun las mareas y permitiendo un deposito anticipado de materiales y que estos prácticamente no se evacuaran al mar, quedándose todo dentro de los estuarios. En la antigüedad a este estuario se le conocía como Lacus Ligustinus o Sinus Tartessicus.

Vemos pues que toda esta área ha sido mar. Luego, la erosión que saturaba sus fondos y el descenso del nivel del mar redujo enormemente la profundidad. Con la llegada del hombre y su acción sobre la vegetación, favoreció una nueva erosión, que cegó definitivamente esos fondos fluviales. En los últimos siglos ese proceso se acelero y terminó.
Existió un brazo de agua navegable que unía el estuario de Cádiz con el del Guadalquivir y que pasaba al lado de Jerez, abandonado y cegado por un conflicto de intereses económicos con El Puerto, Sevilla y Sanlúcar. Aunque hubo a través del tiempo intentos por recuperar una salida directa al mar, por razones de dificultades técnicas y conflictos de interés ya nunca se logró.
Dos momentos geológicos distintos para el área de Cádiz. En épocas muy remotas amplias zonas del Guadalquivir estarían anegadas por el mar:
La desembocadura del Guadalete se ha ido anegando de aluviones desde que la Península Ibérica tomo su actual forma y tras elevarse los montes de su cauce, fruto del impacto de las placas ibérica, europea y africana. En el pasado mas remoto gran parte de la Andalucía occidental estuvo sumergida en diversas ocasiones.

Desembocadura del Guadalete hace millones de años.